El Plan de Prevención de Adicciones de Sestao llega a 1.600 estudiantes
El programa trabaja con diferentes acciones en ámbitos como el escolar, el familiar, el tiempo de ocio o el comunitario, y la próxima edición se ampliará para avanzar hacia un Sestao más saludable
El Ayuntamiento presentó recientemente el balance de actividad del Plan Local de Adicciones correspondiente a 2025, un programa centrado en la prevención, sensibilización e intervención educativa frente a las adicciones que, tras su primer año completo de desarrollo, se consolida como un servicio de referencia.
La concejala de Acción Social e Igualdad, Yosune Serapio, dio a conocer los datos junto a representantes de Fundación Etorkintza, entidad que colabora en la gestión del plan. Este programa, aprobado en diciembre de 2022 y con vigencia hasta 2027, incluye 18 programas y 55 acciones dirigidas a diferentes ámbitos como el escolar, familiar, comunitario y de ocio.
Serapio destacó la importancia de la prevención como eje central de la iniciativa: “Es la herramienta más eficaz para hacer frente a las adicciones”, subrayando la apuesta municipal por un trabajo continuado que alcance a jóvenes, familias y centros educativos.
Uno de los pilares del plan fue el ámbito educativo, donde la participación fue total. Durante 2025, todos los centros escolares de Sestao formaron parte de las acciones preventivas, con un total de 1.597 estudiantes participantes. En Secundaria se impartieron 152 talleres centrados en el consumo de drogas, el uso de móviles, videojuegos y apuestas, mientras que en Primaria se desarrollaron 60 sesiones orientadas a la educación emocional y el uso responsable de la tecnología. El alumnado las valoró con una media de 8,3 sobre 10.
Las familias fueron otro de los ejes clave del plan. Más de 3.000 hogares recibieron información y materiales preventivos a través de centros educativos y asociaciones. Además, se desarrollaron sesiones formativas sobre consumo de sustancias, uso de dispositivos digitales o prevención del juego, así como atención individualizada en casos de riesgo.
El plan también reforzó su presencia en el ocio juvenil, con talleres en espacios como el Gazteleku y formación específica para monitores y agentes comunitarios en reducción de riesgos. Todo ello dentro de un enfoque comunitario que implica a las áreas municipales de Juventud, Igualdad y Servicios Sociales, centros educativos, asociaciones y recursos para mayores, centros de salud, etc.
Desde la Fundación Etorkintza, la técnica Iraia Ouro explicó que en los institutos se trabajan tanto las adicciones con sustancia como el uso de móviles, videojuegos y redes sociales. Según señaló, uno de los principales riesgos detectados es el tiempo de uso de los dispositivos y el tipo de contenido consumido. En cuanto a sustancias, se observa principalmente un consumo experimental de alcohol y cannabis, por lo que en los talleres se incide en los riesgos y en cómo actuar ante situaciones como un coma etílico.
El balance de 2025 confirma el crecimiento del plan, que ha ganado presencia y ha fortalecido su red de colaboración. De cara a 2026, el Ayuntamiento prevé ampliar las acciones en espacios comunitarios, entornos festivos y tejido empresarial y laboral, con el objetivo de seguir avanzando hacia un municipio más saludable.

